miércoles, mayo 10, 2006

Lutero y la invención de los tiempos


En el año de 1979, Paul Auster escribe The invention of Solitude, palabra, esta última, que denota más "aislamiento" que el carácter de tristeza o melancolía que pudiera connotar loneliness... (Ana me podrá hacer precisiones al respecto)

Treinta y dos años. La muerte del padre y la novela que lo inicia todo, esa fijación por el azar y la penetración existencial que discurre impávida frente al Destino Soberano.
La vida se convierte en muerte, y es como si la muerte hubiese sido dueña de la vida durante toda su existencia. Afirmación que sacude la primera página.

El muerto inventa su soledad en su aislamiento perpetuo.

Queda el cuerpo de X pero ya no X, las cualidades de éste se han evaporado: la tristeza o melancolía es atributo de quien sufre la soledad, no de quien se crea para sí este estado, o de la biología y la química de nuestros tejidos, que lo otorga.

Empecé este libro ayer, justo después de ver la película Luther... Había leído casi todo de este autor (incluido el novísimo Brooklin Follies), pero ésta se había quedado siempre en los anaqueles o sepultada en la mesa de noche. Sí, el título, tal vez.
La muerte del padre, acaso... pilas de libros en mi carrera hablan sobre la muerte del padre, del real, del simbólico, del interiorizado, etc...

Pero pocas veces se habla de la soledad que se crea fácticamente, como aislamiento irremediable y que para conjurarla creamos limbos, indulgencias, reliquias.

En la obra, el padre que ha muerto llevaba quince años aislándose del mundo, labrando con precisión de filigranista su soledad.

De más decir que no he dormido ni mucho ni bien: demasiadas ideas y sugerencias: por un lado la historia de un reformador angustiado por la idea de su propia salvación que le conduce a una deconstrucción genial de la cosmovisión (y usos y abusos) del catolicismo del XVI; por otro, la soledad como creación (humana y biológica) y brecha infranqueable.

Felizmente tenía vino... y un oso de felpa sabio y misericordioso.

21 comentarios:

MaleNa dijo...

Nene escribo antes de irme al laburo, nada que puedo decirte de Auster, que mueve mi sangre cada vez que lo tengo en mi alma y mis manos.

Sabés también tengo un gato de felpa y algunas noches cuando tengo desamparo, me abrazo a èl, buscando la niña que hay en mí.

Besos tempraneros de corazón al centro. ;)

Marga dijo...

Ayer en el avión terminé su última novela, curioso... me encantó, auster siempre me encanta...

Esta de la que hablas también la tengo pendiente, la compré el verano pasado por un impulso (probablemente sádico para conmigo misma) pero me detuve en esa frase y no pude continuar... demasiado real y certera en esos momentos, uffff!

la "solitude" es, está y prefiero pactar con ella para que no desgaste más de lo necesario... o con vino y un osito!! jajajaja. Resquicios siempre hay y uno mete su manita, o su mirada, por ellos...

Besosssssss de buenos días agotados

xnem dijo...

Saludos patrulla, otro del equipo Auster.
Terminé los dinos y eso me dará pié a terminar el último Auster, es el que me falta. Por cierto "La invención de la soledad" Y "El país de las últimas cosas" son lo mas duro de su obra. La paradoja está en que la muerte del padre -siempre dolorosa- es la puerta de su felicidad, un seguro de vida le permitirá vivir y trabajar como le apetece y en lo que le gusta. Si habéis leido esa magnífica autobiografía que se llama "A salto de mata" ("Hand to Mounth" 1997; para los lingüistas), así se puede permitir dejar de hacer "trabajos basura", traducciones, de "negro literario", inventor de juegos de mesa (béisbol con naipes en plan Monopoly), etc, etc y ponerse a escribir en serio.
Bueno mister Reagno que lo disfrutes.

Por cierto me falta un poco para terminar "Brooklin Follies" cuando finalice la comentamos. No es de sus mejores cosas, tiene muchos altibajos pero al final esa curiosa familia te engancha, me encantan sobre todos las historias al margen como la de Kafka y la niña o todo sobre Poe.

xnem dijo...

Desgraciadamente no tengo un muñeco de peluche que acariciar por las noches, pero duermo siempre rodeado de libros, a ellos les gusta dormir ahí y yo les dejo, como no roncan...

Nanny Lidia dijo...

Perdon por mi ignorancia, nunca lei a Auster , en realidad yo leo libros que me atraen mucho mas que por lo conocido que son, me gustan mucho las historias de mujeres de otras culturas . asique me quedo con el osito
besos amigo un gusto leerte

Noctiluca dijo...

Estoy de acuerdo con Marga en lo de "pactar" con la soledad...

Igual eres un valiente, meterte con esos temas todos juntos y en la nocturnidad!!

Que duermas una pacifica siesta y sueñes con cosas lindas.

besos de felpa y terciopelo.

Reaño dijo...

Malena: qué bueno que compartas el gusto por Auster... a mí, mis años de psicoanálisis me hicieron admitir que podía dormir con osito de felpa sin esconderlo al mundo...
Buen día en el laburo.
Besos de tarde después de siesta!

Marga: sí, uno pacta con las soledades (porque a veces son varias) o las cataliza en la felpa y/o otros elíxires...
¿qué te pareció Brooklin Follies?
¿ya tienes tu crónica romama?
Besos y espero que el agotamiento amaine...

Xnem: yo te contaré que tengo un par de libros que roncan mucho y que no los menciono por temor a sufrir sus represalias.
Sí, leí "El País de las últimas cosas" con un nudo feroz en la garganta (corbata nunca uso), es más pensé por un moemnto hacer mi tesis de licenciatura sobre ese libro, pero, no me dejaron.
El Brooklin Follies lo comentamos cuando lo acabes: a mí me gustó, debe de ser también que es un Auster distinto, más dado al humor y a la sonrisa...

nany: ningún problema... te presto mi oso, pero sólo hasta antes de la noche...
Auster es interesante, un día, si puedes léelo: yo recomiendo el último, Brooklin Follies.

Clara: no sé si es valentía o cierta vocación insomne...
Tus saludos han llegado mientras hacía la siesta, junto con tus deseos: y he tenidos sueños de terciopelo y felpa, faroles ondeantes y un tango que acariciaba... gracias!
Besos en los vientos de la tarde.

Pam dijo...

Ufff, qué bonita imagen. Me quedo con el DVD de la Naranja mecánica. Es mi película favorita, vamos, que se m ponen los pelos de punta cuando veo la imagen de prota. Esa banda sonora con el "Singing in the rain", ese idioma que utilizaban, ése "no voy al colegio mamá, me duele la quijotera". La podría ver mil veces y no me cansaría. Seré una psicokiller camuflada?

amelche dijo...

"Solitude: The state of being alone. > A lonely or uninhabited place." Esto es lo que dice mi diccionario ("Concise Oxford English Dictionary".) En el otro, (el Concise de Collins) sólo pone lo primero, lo de "state of being alone". Así que, valen las dos definiciones, la de estar solo y estar aislado en un lugar solitario. Pero tienes razón en que "loneliness" se refiere a una soledad no elegida, que te da tristeza porque te sientes solo/a, mientras que en "solitude", estás solo/a igualmente, pero es más bien una soledad elegida, porque te apetece. Esa es mi humilde impresión.

Reaño dijo...

Pam: te sirvo un buen vino, como me decías en tu blog, Ribera del Duero, aunque puede ser un Chianti helado, por esto del calor...
La naranja mecánica, ¡ah!... ser un psico-killer camuflado no está mal... lo malo sería no poderlo sublimar... brindemos por ello!

Ana: teacher, usted siempre grande! además "solitude" es de extracción latina y es exactamente igual al término francés: uno d elos temas que estás estudiando para tus exámenes, ¿verdad?

Pam dijo...

Rivera del Duero!! biennn! Casi puedo paladearlo desde aquí. La tarde está muerta en el despacho. No hay faena, pero el reloj parece no correr... me paseo por tu casa a mis anchas...

Pam dijo...

Ana, no me irían nada mal unas clases de inglés... pero nunca me pongo!! y siempre se me ha dado bien...

samcorco dijo...

El Maestro de Brooklin en una de las primeras novelas que leí de él. Creo que es una de sus mejores (será que las primeras veces siempre son mejores); no hay desperdicio en este Monstruo de Auster; quizás este verano me lie la manta a la cabeza y vaya a ver la Big Apple con mis propios ojos. Estoy en ello. Saludos camarada por la buena elección del libro y el autor.

Noa- dijo...

Yo como Xnem nunca tuve osito de peluche al que abrazar.
Y mis noches abrazan libros y algún que otro sueño, en esos barcos en pos de arte.

Saludos

amelche dijo...

REAÑO: Sí, estaba pensando que "solitude" venía del latín y "loneliness" de raíz germánica y que hay muchos "dobletes" así en inglés. Son los temas 41 y 42 de las oposiciones.
PAM, pues ven a mi blog en inglés si quieres practicar :-) Lo que pasa es que ahora no tengo tiempo para seguir traduciendo posts al inglés.

Reaño dijo...

Pam: entonces sea el vino, que hace que los minutos discurran con mayor prisa pero con suavidad...

SamCorco: por lo que voy leyendo, este libro es una obra de arte... así que viajas a la Gran Manzana? Ya nos irás contando. A lo mejor te puedas dar una vuelta por Brooklin y tocarle la puerta al maestro...

Noa. Gracias por volver... nunca es tarde para agenciarse un oso de felpa... aunque los sueños también se abracen (y abrasen) con idéntica intensidad...

Ana: Teacher, entonces estamos sobre la pista correcta... a lo mejor te toca esta distinción en tu examen! ¿Imaginas? premonición que le dirían...

Nanny Lidia dijo...

Te traigo el osito, nos viene bien esto del horario cambiado.....tambien te traigo un mate.Pondre Auster en mi lista.
besos

Madison dijo...

hola amigo,yo tampoco lei nunca a Auster (perdon por mi ignorancia..) pero bueno ya que Nanny te trajo de vuelta el osito..me lo prestas hasta manana??
besitos de buenas noches!
Madison

Reaño dijo...

Nanny: ¡sea por lo de Auster!... gracias por taer al oso de vuelta!

Madison: no hay nada que perdonar: hay tanto que leer y una sola vida...
Te presto el osito, pero ojo que el osito que presto es el de emergencia, porque el otro es para mí como su mantita a Linus, el de Snoopy... y sin él mi vida es un desastre!
Besos

amelche dijo...

Yo he leído sólo Mr. Vértigo, de Paul Auster. Ojalá sea una premonición lo del tema, Reaño, que es el que me sé. :-)

mahaya dijo...

Pues no he leido a Auster. Lo pongo en lista. Pero si he tenido osito, que fue sustido durante 15 años por un gato gordo
calentito y runruneador.
Como el gato que tengo ahora es una mala bestia que no puedes acariciar porque te muerde he tenido que volver al oso snifffff