sábado, junio 10, 2006

Rumbo a Lima

La hora arrecia, la vida de aeropuertos detenida. Los ríos de antaño, los parises en flor, los rediles de empedrado sobre una hoja voladora.
El pañuelo se agita. El corazón se recubre de pasión nuevamente. En los andenes estallan botellas de vino.
Dos días más y el otoño será mío, mío el viento y una caricia...
Esperando el abrazo definitivo.
Y un voz, bajita, diciendo: (...) ¿vuelves?

9 comentarios:

amelche dijo...

Y otra voz a esta orilla del charco diciendo: "¿Volverás?"

xnem dijo...

Buenos días fiera!
Preparada ya esa alfombra voladora?
Aunque no te creas sigues aquí por mucho tiempo!
Seguimos en el mundo blog.
Buen viaje!

Marga dijo...

Desde andenes de cervecitas... se me permirte? un otoño que espera (allí), un verano que llega (aqui) y poco más, camarada, todo un haiku... los extremos confines del desierto, la selva y nada más (que decía Atxaga) pero... quién podría pedir más?

Besosssssssssss de buen viaje en alfombra, como dice Xnem!

Noctiluca dijo...

y otra voz bajita diciendo ¿vendrás?

Y otras voces melodiosas que se entrelazan y se cuentan secretos como todos estos amigos que nos hicimos amigos en tu casa-bar.

Besos muchos... parisino limeño...

amelche dijo...

Muy bueno, Noctiluca. :-)

Robotrix dijo...

... ¿vuelves?

:*

mahaya dijo...

otra voz mas, esta que no lo dice bajito.
¡Vuelve, coñe!

Reaño dijo...

Queridos todos: volveré, vendré, iré... por todas las voces amicales y hermosas que me dan la alegría de escucharlas...

Sir Faxx von Raven dijo...

y otra voz (luego del vómito en el árbol):

¿qué, te fuiste?