viernes, marzo 31, 2006

Bar McRaVen: donde cantan todos los (buenos) borrachos



Abro las puertas del Bar McRaVen, aún desperezándome de una batalla contra los textos que me tuvo hasta las 6 de la mañana (lo cual, me hace recordar una canción del Sabina "a las seis de la mañana")... suenan los goznes de las ventanas y la noche avecina ya sus destellos de póker y sal.



Y ya puestos en esto, abramos la sesión con una entrañable y formidable canción (favor de alzar todas sus copas y bebedizos objetos, brebajes y carraspéen un poco, bueno, no importa, desafinen todo lo que quieran: eso también es dadá):
Nota bene: no me gusta mucho Fito Páez, pero como esta canción va con el maestro...





Y, como en este bar se reserva el derecho de admisión a los tertulianos de la COPE, beatos y beatas, Brel me ha pedido interpretarles una canción Les bigotes (Las beatas: y es que sí, casi todas las beatas llevan bigotes, unas como Aznar, otras como Adolf).



Es imposible dejar nuestra velada sin la Musa de este Bar: Ute Lemper, que nos canta una canción de Hollaender, del cabaret berlinés: Sex Appeal... y vaya si lo tiene.







¿Entonces qué esperan para lanzar los dardos hacia la fotografía del destino? Ese miserable aburrido al cual siempre hay que sobornar.
Recuerden que la Fée Verte no hace concesiones y desprecia, la vida de los adultos.
¿Entonces, aguardaremos más, mis camaradas, para dar curso a esta primera botella?
Y para cerrar la noche (o abrirla, eso es una nimiedad de la perspectiva) viene un viejo amigo...

jueves, marzo 30, 2006

Un día me fui del pago


Querida prima:
¿Te extraña que piense en ti al borde del sepulcro?
Ha llegado la última hora; tengo al frente el mar Caribe, azul y plata, agitado como mi alma por grandes tempestades; a mi espalda se alza el macizo gigantesco de la sierra con sus viejos picos coronados de nieve impoluta como nuestros ensueños de 1805.
Por sobre mí, el cielo más bello de América, la más hermosa sinfonía de colores, el más grandioso derroche de luz.
Y tú estás conmigo, porque todos me abandonan; tú estás conmigo en los postreros latidos de la vida, en las últimas fulguraciones de la conciencia.
¡Adiós Fanny! Esta carta, llena de signos vacilantes, la escribe la mano que estrechó las tuyas en las horas del amor, de la esperanza, de la fe.
Esta es la letra que iluminó el relámpago de los cañones de Boyacá y Carabobo; esta es la letra escrita del decreto de Trujillo y del mensaje del Congreso de Angostura.
¿No la reconoces, verdad? Yo tampoco la reconocería si la muerte no me señalara con su dedo despiadado la realidad de este supremo instante.
Si yo hubiera muerto en un campo de batalla frente al enemigo, te dejaría mi gloria, la gloria que entreví a tu lado en los campos de un sol de primavera.
Muero miserable, proscripto, detestado por los mismos que gozaron mis favores, víctima de un inmenso dolor; presa de infinitas amarguras. Te dejo el recuerdo de mis tristezas y lágrimas que no llegarán a verter mis ojos.
¿No es digna de tu grandeza tal ofrenda?
Estuvistes en mi alma en el peligro, conmigo presidiste los consejos del gobierno, tuyos son mis triunfos y tuyos mis reveses, tuyos son también mi último pensamiento y mi pena final.
En las noches galantes del Magdalena ví desfilar mil veces la góndola de Byron por las calles de Venecia, en ella iban grandes bellezas y grandes hermosuras, pero no ibas tú; porque tu flotabas en mi alma mostrada por las níveas castidades.
A la hora de los grandes desengaños, a la hora de las últimas congojas apareces ante mis ojos de moribundo con los hechizos de la juventud y de la fortuna; me miras y en tus pupilas arde el fuego de los volcanes; me hablas y en tu voz escucho las dianas de Junín.
Adiós, Fanny, todo ha terminado. Juventud, ilusiones, risas y alegrías se hunden en la nada, sólo quedas tú como ilusión serafina señoreando el infinito, dominando la eternidad.
Me tocó la misión del relámpago: rasgar un instante las tinieblas, fulgurar apenas sobre el abismo y tornar a perderse en el vacío.

Santa Marta, 6 de diciembre de 1830.

Esta carta de Bolívar, su estilo, unido a los cascabeles de la muerte anunciante, pero, aún así, sacando la fuerza poética que acaso se exalte ante la cercanía del final.
Ante la certeza del fin.



Hoy estuve pensando en mi ciudad natal, en Lima.
La patria de la infancia. La ciudad a la que pueden perdonársele muchas cosas: su caos, su cielo siempre gris, su humedad que ronda siempre el 100%.
Jamás le disculpé a París su humedad (aunque moriría enterrado allí, pleno de dicha).

Recuerdo que Brel siempre despotricaba de su Bélgica natal, pero escribió esa canción tan hermosa que es Le Plat Pays.

Es hoy, en el ocaso de agobiantes días cuando avec le temps, recuerdo aquella carta de Bolívar y la necesidad de tañir como un rayo junto con las vivencias que estallan allá, allá lejos, donde habita el olvido.



Lima, mi patria, mi país llano, donde esa humedad y esas ganas de vivir, vuelven, pese a su cielo gris, siempre, en un lugar donde el tiempo no puede tocar nada.
Siempre.
Siempre.



Le plat pays (el país llano)

Avec la mer du Nord pour dernier terrain vague (Con el mar del norte como último y vago territorio)
Et des vagues de dunes pour arrêter les vagues (y las ondas de dunas para detener las olas)
Et de vagues rochers que les marées dépassent (y olas rocosas que las mareas superan)
Et qui ont à jamais le cœur à marée basse (y que jamás tienen el corazón en marea baja)
Avec infiniment de brumes à venir (con infinitas brumas por venir)
Avec le vent de l'est écoutez-le tenir (con el viento del este, escúchalo tener)
Le plat pays qui est le mien (el país llano que es el mío)

Avec des cathédrales pour uniques montagnes (Con catedrales por únicas montañas)
Et de noirs clochers comme mâts de cocagne (y negros campanarios como cucañas)
Où des diables en pierre décrochent les nuages (donde los diablos de piedra descuelgan las nubes)
Avec le fil des jours pour unique voyage (con el hilo de los días por único viaje)
Et des chemins de pluie pour unique bonsoir (y los caminos de lluvia por único "buenas tardes")
Avec le vent d'ouest écoutez-le vouloir (con el viento del oeste, escúchalo desear)
Le plat pays qui est le mien (el país llano que es el mío)

Avec un ciel si bas qu'un canal s'est perdu (con un cielo tan bajo que un canal se ha perdido)
Avec un ciel si bas qu'il fait l'humilité (con un cielo tan bajo que se hace el humilde)
Avec un ciel si gris qu'un canal s'est pendu (con un cielo tan gris que un canal se ha colgado)
Avec un ciel si gris qu'il faut lui pardonner (con un cielo tan gris que es necesario perdonarle)
Avec le vent du nord qui vient s'écarteler (con el viento del norte que viene a descuartizarse)
Avec le vent du nord écoutez-le craquer (con el viento del norte escúchalo crujir)
Le plat pays qui est le mien (el país llano que es el mío)

Avec de l'Italie qui descendrait l'Escaut (con Italia que descendería el Escalda)
Avec Frida la Blonde quand elle devient Margot (con Frida la rubia cuando se convierte en Margot)
Quand les fils de novembre nous reviennent en mai (cuando los hijos de noviembre retornan en mayo)
Quand la plaine est fumante et tremble sous juillet (cuando la llanura está humeante y tiembla sobre julio)
Quand le vent est au rire quand le vent est au blé (cuando el viento está en en el reir, cuando el viento está en el trigo)
Quand le vent est au sud écoutez-le chanter (cuando el viento está al sur escúchalo cantar)
Le plat pays qui est le mien. (el país llano que es el mío)

miércoles, marzo 29, 2006

El Palacio de la Memoria. Avec le temps things have changed


Variación de variaciones y todo es variación.
Pensemos en Bach redactando las Goldberg, imaginemos el clavecín como instumento que recorrerá cada una de sus notas. Y, entonces, aparece Glenn Gould y nos regala una revolución para piano: una de juventud (1955) y una de vejez (1982).
Un solo tema, o un puñado de éstos.
Borges decía que en la historia de la literatura no debería de haber más que cinco temas... la cuestión era cómo se contaban.
¿Cómo nos contamos, cómo nos narramos a nosotros mismos?
Estoy bajo el sino de Eterno retorno. Creo que aparte de los 208 huesos que apelmazan un número mayor de músculo y tejido somos, ante todo, la historia que decidimos contar. Somos nuestra narrativa.

Somos nuestra narrativa
nuestra narrativa
Somos

Entonces repito palabras, palabras que ya usadas, las hago retornar.

Sucede súbitamente.
Y después los recuerdos inundan la cornisa de tu ventana. Como para no verlo. Como para no saberlo siquiera.
Miríadas de actos se van despidiendo de ti, otros vuelven para pedir tu permiso, otro tu perdón. Algunos de ellos ríen, con desdentada boca. Aquéllos los primeros se ofuzcan de tu escasa memoria, de la censura que pende en tu conciencia.
Como si ya el recuerdo no fuese una afilada espada que el damocles del tiempo ata con un cabello de sueño.
Con un vaho repetido que naufraga en tu copa cuando los aromas se recuestan en el estéreo y me deslizo buscando algo. Alguna melodía a brandy de jerez solera. Para mayor honor, derrapo en la esquina de un tango:
De chiquilí­n te miraba de afuera
como a esas cosas que nunca se alcanzan...
La ñata contra el vidrio
en un azul de frí­o,
que solo fue después vivendo
igual al mio...
Como una escuela de todas las cosas,
ya de muchacho me diste entre asombros
el cigarrillo,
la fe en mis sueños
y una esperanza de amor...
¿Cómo olvidarte en esta queja,
cafetí­n de Buenos Aires...


O busco algo en las cascadas sendas de Tom Waits o la Piaf. Llego al borde de la ventana, con una copa un poco más discreta y el cigarrillo que ya no fumo. Y se abre el Palacio de la Memoria. Camino con calma, me detengo en un libro husmeado en la biblioteca de la facultad, hace años, No hay humo sin Freud: Psicoanálisis del fumador. Doy la primera calada de las 3 cajetillas que me esperan por delante en algún martes que es martes todo el día.
Pensaba que aquel volumen traería consigo la clave analítica que me devolviese a la senda del buen juicio pulmonar.

No, no fue así.
Era, más bien, una apología a los puros y a las marcas que fumaba el vienés.


Un poco más de solera. Otro vistazo rápido por la ventana. Los párrafos finales de aquel libro. Una serie de recomendaciones terapéuticas. Reclinarse comodamente en la silla de trabajo, en el sofá del cuarto de estar, en el rincón de preferencia que favorezca el toque de retreta del recuerdo. Tome ese libro, escoja una página al azar con uno de los recuerdos de aquellas estancias de la infancia. Vierta el tabaco de aquellos aires donde corría con las rodillas raspadas y un inmenso herbolario pegado en la camiseta... roléelo y enciéndalo con una cerilla. De una calada honda y déje que su mente recorra claustro a claustro el camino que lo traiga de vuelta.

Aunque siempre, de forma inevitable, invulnerable, las cosas hayan cambiado.




Todo cambia, todo vuelve y es, acaso, una moneda parecida. Salvo por alunos detalles: el rojo profundo de las tardes que no yerra jamás.
Salvo porque Nietzsche, el maestro del Eterno retotno, murió en la locura, por la sífilis, creyéndose el anticristo. Heráclito (pese acreer en personas serias y de corbata como Kirk & Raven), díce la tradición que este filósofo, aquejado de hidropesía, untó su cuerpo con excrementos y se puso al sol para evaporar el agua que lo agobiaba: fue devorado por los perros. En definitiva, el segundo río no vino en su auxulio.
¿Hubo para él retorno eterno, a fuer de negarlo?



Todo parte y acaso vuelve. Entre tanto, y con el tiempo y en él: ¿es así como ocurre, Ferré?




Avec le temps... (Con el tiempo...)
avec le temps, va, tout s'en va (con el tiempo, se va, todo se va)
on oublie le visage et l'on oublie la voix (se olvida el rostro y se olvida la voz)
le cœur, quand ça bat plus, c'est pas la peine d'aller (el corazón, cuando más golpea, es porque no vale la pena de ir)
chercher plus loin, faut laisser faire et c'est très bien (a buscar más lejos, es necesario dejar hacer y está muy bien)

avec le temps... (con el tiempo...)
avec le temps, va, tout s'en va (con el tiempo, se va, todo se va)
l'autre qu'on adorait, qu'on cherchait sous la pluie (el otro que adorábamos, que buscábamos bajo la lluvia)
l'autre qu'on devinait au détour d'un regard (el otro que adivinábamos en el rodeo de una mirada)
entre les mots, entre les lignes et sous le fard (entre palabras, entre líneas y bajo el maquillaje)
d'un serment maquillé qui s'en va faire sa nuit (de un juramento maquillado que se marcha a hacer su noche)
avec le temps tout s'évanouit (con el tiempo todo se desvanece)

avec le temps... (con el tiempo)
avec le temps, va, tout s'en va (con el tiempo, se va, todo se va)
mêm' les plus chouett's souv'nirs ça t'as un' de ces gueules (igual los más bonitos recuerdos, tienen una de esas lenguas)
à la gal'rie j'farfouille dans les rayons d'la mort (en la galería revuelvo en los anaqueles de la muerte)
le samedi soir quand la tendresse s'en va tout' seule (el sábado por la tarde cuando la ternura se va, toda sola)

avec le temps... (con el tiempo...)
avec le temps, va, tout s'en va (con el tiempo se va, todo se va)
l'autre à qui l'on croyait pour un rhume, pour un rien (el otro a quien creíamos para un resfrío, para una nada)
l'autre à qui l'on donnait du vent et des bijoux (el otro a quien le dábamos viento y joyas)
pour qui l'on eût vendu son âme pour quelques sous (por quien hubiéramos vendido nuestra alma por algunos centavos)
devant quoi l'on s'traînait comme traînent les chiens (delante de quien uno se arrastraba como se arrastran los perros)
avec le temps, va, tout va bien (con el tiempo se va, todo va bien)

avec le temps... (con el tiempo...)
avec le temps, va, tout s'en va (con el tiempo se va, todo se va)
on oublie les passions et l'on oublie les voix (se olvidan las pasiones y se olvidan las voces)
qui vous disaient tout bas les mots des pauvres gens (que te decían bajito las palabras de las pobres gentes)
ne rentre pas trop tard, surtout ne prends pas froid (no vuelvas tarde, sobre todo que no te dé un resfrío)

avec le temps... (con el tiempo...)
avec le temps, va, tout s'en va (con el tiempo se va, todo se va)
et l'on se sent blanchi comme un cheval fourbu (y uno se siente envejecido como un caballo rendido)
et l'on se sent glacé dans un lit de hasard (y uno se siente helado en un lecho de azar)
et l'on se sent tout seul peut-être mais peinard (y uno se siente absolutamente solo quizá, pero tranquilo)
et l'on se sent floué par les années perdues- alors vraiment (y uno se siente confuso por los años perdidos -entonces, verdaderamente)
avec le temps on n'aime plus (con el tiempo uno no ama más)

lunes, marzo 27, 2006

Thank you Satan


Dentro del eterno retorno, preparando otros más... Thank You Ferré, porque tenías duende..., porque siempre me acompañaste en París.
Y porque fuiste un anarquista como pocos, hasta el final.


(Thank You Satan: Léo Ferré)



Pour la flamme que tu allumes (Por la flama que alumbras)
Au creux d'un lit pauvre ou rupin (en el hueco de una cama pobre o rica)
Pour le plaisir qui s'y consume (por el placer que allí se consume)
Dans la toile ou dans le satin (en la tela o en el satén)
Pour les enfants que tu ranimes (por los niños que reanimas)
Au fond des dortoirs chérubins (en el fondo de los dormitorios querubines)
Pour leurs pétales anonymes (por sus pétalos anónimos)
Comme la rose du matin (como la rosa de la mañana)

Thank you Satan

Pour le voleur que tu recouvres (Por el ladrón al que recubres)
De ton chandail tendre et rouquin (con tu jersey blando y pelirrojo)
Pour les portes que tu lui ouvres (por las puerta que tú le abres)
Sur la tanière des rupins (en la guarida de los ricos)
Pour le condamné que tu veilles (por el condenado por quien velas)
A l'Abbaye du monte en l'air (en la Abadía del monte en el aire)
Pour le rhum que tu lui conseilles (por el ron que le aconsejas)
Et le mégot que tu lui sers (y el pitillo que le sirves)

Thank you Satan

Pour les étoiles que tu sèmes (por las estrellas que siembras)
Dans le remords des assassins (en los remordimientos de los asesinos)
Et pour ce cœur qui bat quand même (y por este corazón que al menos late)
Dans la poitrine des putains (en el pecho de las putas)
Pour les idées que tu maquilles (por las ideas que maquillas)
Dans la tête des citoyens (en la cabeza de los ciudadanos)
Pour la prise de la Bastille (por la toma de la Bastilla)
Même si ça ne sert à rien (incluso si no sirve para nada)

Thank you Satan

Pour le prêtre qui s'exaspère (por el cura que se exaspera)
A retrouver le doux agneau (por encontrar al dulce cordero)
Pour le pinard élémentaire (por el bribón elemental)
Qu'il prend pour du Château Margaux (que toma por propio el Castillo Margaux)
Pour l'anarchiste à qui tu donnes (por el anarquista a quien das)
Les deux couleurs de ton pays (los dos colores de tu país)
Le rouge pour naître à Barcelone (el rojo por nacer en Barcelona)
Le noir pour mourir à Paris (el negro por morir en París)

Thank you Satan

Pour la sépulture anonyme (Por la sepultura anónima)
Que tu fis à Monsieur Mozart (que hiciste al Señor Mozart)
Sans croix ni rien sauf pour la frime (sin cruz ni nada salvo para guardar las apariencias)
Un chien, croque-mort du hasard (un perro, enterador del azar)
Pour les poètes que tu glisses (por los poetas que deslizas)
Au chevet des adolescents (en las cabeceras de los adolescentes)
Quand poussent dans l'ombre complice (cuando empujan en la sombra cómplice)
Des fleurs du mal de dix-sept ans (las flores del mal de los 17 años)

Thank you Satan

Pour le péché que tu fais naître (Por el pecado que haces nacer)
Au sein des plus raides vertus (en el seno de las más rígidas virtudes)
Et pour l'ennui qui va paraître (y por el aburrimiento que aparecerá)
Au coin des lits où tu n'es plus (en el rincón de las camas donde no estás más)
Pour les ballots que tu fais paître (por los tontos que haces pacer)
Dans le pré comme des moutons (en la pradera como los carneros)
Pour ton honneur à ne paraître (por tu honor de no aparecer)
Jamais à la télévision (jamás en televisión)

Thank you Satan

Pour tout cela et plus encor (por todo eso y más aún)
Pour la solitude des rois (por la soledad de los reyes)
Le rire des têtes de morts (la risa de las cabezas de los muertos)
Le moyen de tourner la loi (el medio de torcer la ley)
Et qu'on ne me fasse point taire (y que no me hagan definitivamente callar)
Et que je chante pour ton bien (y que yo cante por tu bien)
Dans ce monde où les muselières (en este mundo donde los bozales)
Ne sont plus faites pour les chiens... (no son sólo hechos para los perros)

Thank you Satan !

domingo, marzo 26, 2006

El spleen del eterno retorno



(Totentanz de F. Liszt: se recomienda leer las líneas que siguen bajo su influjo)

Se atribuye al pitagórico Eudemo la hipótesis del "eterno retorno de todas las cosas". También encontramos en Platón la idea del movimiento circular en que caen las almas (recordemos que la idea sobre la reencarnación proviene de Egipto y llega a Grecia gracias a Pitágoras. De allí es retomada por Platón, en concordancia con la existencia de un "mundo de las ideas", paradigmáticamente expuesta en su diálogo Fedón).
Pero para Nietzsche parece ser más que ello, recordemos sus palabras: "todo vuelve y retorna eternamente, cosa a la que nadie escapa!", " el principio de la persistencia de la energía exige el Eterno Retorno", " la medida de la fuerza (como dimensión) es fija, pero su esencia es fluida ", "el mundo, es un círculo que ya se ha repetido una infinidad de veces y que se seguirá repitiendo in infinitum"

Una conversación entre Robotrix y SamCorco a propósito dle inicio de la Insoportable levedad del ser, me hizo pensar en el buen Friedrich y su idea del retorno eterno de todas las cosas.



Alojado en esta casa, en Sils-Maria, escribe su exposición sobre el Eterno retorno: "a primeros de agosto de 1881, en Sils-Maria, a 6000 pies sobre el nivel del mar y a mucha más altura sobre las cosas humanas".
La idea le sobrevino como una revelación, pero sin el éxtasis reservado a los místicos: más bien, con la desgarrada certeza que entraña la lucidez cuando acomete y jaquea a la razón (la angustia brutal, despótica / sobre mi cráneo inclinado planta su bandera negra: Baudelaire: Spleen).
Todo vuelve, el "laurel florece cada 700 años", el movimiento de translación d elos planetas, las estaciones, las enfermedades periódicas, la repetición de fases históricas, formación y caída de imperios, etc.: ¿la creación no tendrá otro objeto que repetir de modo constante, ineluctable, por siempre, los mismos fenómenos físicos, biológicos y morales?




Para Nietzsche, no puede exisitir un devenir siempre nuevo hacia el infinito. Es más: la idea de "infinitud" se contradeciría con la de "fuerza". Así, el mundo de las fuerzas no tiene equilibrio ni reposo, la cantidad de fuerza y movimiento son iguales en todo tiempo. La vida corre sobre un mismo eje: cada dolor y alegría, cada placer, cada melancolía, cada amigo y enemigo: todo está condenado a repetise, como el rayo de luz de las mañanas. Coma la somra de la noche. Una y otra vez.
La sucesión en el tiempo no es otra cosa que el desarrollo de todas las diferencias posibles. Cada acto nuevo vibrará eternamente aunque sea interrumpido o mutado por otros actos, los cuales, a su vez, también esperan la eternidad.
Como nuestra mirada humana está acostumbrada a avistar sólo actos parciales, esta sería la causa de que a veces nos parezca carente de sentido. Pero todo volverá a ocurrir. Entonces debemos echar mano a nuestra voluntad de poder, de tal modo que deseemos volver a vivir, incluso cada acto lamentable: así lo quise, así lo quiero, así lo querré.
Los antiguos teólogos, para escapar de las aporías de un dios omnisapiente que conociendo el futuro pudiese dejar un margen de libertad a sus criaturas (libre albedrío en contra de la predestinación), decían, "dios conoce el futuro y todos sus futuribles", vale decir, todas las posibilidades.
Al elegir una acción eliminamos otras tantas, junto con las ramificaciones que éstas hubiesen tenido en el futuro (las paradojas sobre mundos paralelos siguen este principio). Por eso que elegir es doloroso, como afirmaba Sartre: eligiendo algo dejo de elegir otra cosa. Pensar es doloroso, dice Anzieu, siguiendo a Freud, porque pensar significa anteponer el principio de realidad al del placer.
Esto está sublimemente reseñado en la película de Woody Allen Crimes and misdemanors, cuyas últimas consecuencias son llevadas al paroxismo en Match point.

Por ello, volviendo a Nietzsche, debemos aceptar el deber del momento, tal como viene, amando todas las formas de vida y luchando contra quienes quieren volver sospechoso el valor del discurrir vital: es éste y no otro el valor de la vida eterna.
Como toda su filosofía Nietzsche pensaba que poco importa que una doctrina sea verdadera o falsa: lo que interesa es ver en ella un rasgo de expresión personal, una actitud frente a la vida (aunque veremos, luego, la ambivalencia que esta teoría en particular le causaba).


Para Freud, el retorno eterno se vincularía con la idea de la "compulsión a la repetición": se deja de repetir determinada acto displacentero cuando se es capaz de comprender las causas que nos llevan a realizarlo. Aquí, repetir es sinónimo de buscar un significado, una explicación: como si cada vuelta a la fijación del evento doloroso fuese una manera de intentar comprenderlo.
Por otra parte, luego de los años veinte y hasta el final de su obra, Freud se preguntará si realmente podremos dejar de repetir, hablando de un carácter "diabólico" en la compulsión de repetición asociándola, después, a lo que llamará Pulsión de muerte.


Lou Andreas-Salomé (confidente y amante, años después, discípula de Freud)) nos dice que Nietzsche, aquél para quien el fin último de su filosofía sería divinizar la vida, vivía aterrado con la sola idea de que el sufrimiento hubiese de repetirse... nos dice que la sóla idea de vivir todo, nuevamente, le agobiaba. ¿Qué sino el spleen bajo una capa de demoníaco aspecto?
Según Andreas-Salomé, Nietzsche deseaba viajar a París o a Viena para estudiar física y acaso, de esta manera, comprobar científicamente que su teoría era falsa.

Pero quien habló fue Zaratustra. Luego sobrevendrían los efectos trágicos de la sífilis, la locura, el anticristo. El eterno retorno a lo idéntico.

Sí, así hablaba Zaratustra.



Nota acerca de las cartas de amor de Beethoven (Ch. Bukowski)
piensa:
si Ludwig estuviera vivo, hoy,
recorrería la ciudad
en un convertible rojo.

levantando reventadas
neuróticas
ésas que andan sueltas por los bulevares.

nosotros poseeríamos
una música como nunca antes soñó nadie.

y él
en su deportivo rojo
la capota baja
de aquí para allá
condenado por siempre jamás
a desencontrarse con su amada.

Gracias a dios existen los franceses


El repliegue de la lengua francesa en las instituciones europeas se le hizo ayer insoportable al presidente francés, Jacques Chirac, quien no pudo soportar ver al presidente de la patronal europea y antiguo jefe de la gala, Ernest-Antoine Seillière, hacer su exposición en inglés, "la lengua de los negocios".

Chirac abandonó la cumbre cuando Seillière tomó la palabra y explicó que "como representante de 20 millones de compañías en 39 organizaciones en 33 países, voy a hablar en inglés, la lengua de los negocios". El presidente saltó, como impelido por un resorte, y seguido por su ministro de Relaciones Exteriores, Philippe Douste-Blazy, y el de Finanzas, Thierry Breton, salió de la sala.

Retornó cuando tomó la palabra Jean-Claude Trichet, quien encabezara el banco central francés y hoy es el gobernador del Banco Central Europeo. Trichet habla habitualmente en inglés, pero ayer se expresó en su lengua materna. El francés fue la lengua dominante hasta mediados de los noventa, cuando comenzó a declinar, proceso acelerado con la ampliación de 2004 con los países del Este.

EL PAÍS - Internacional - 24-03-2006

Siempre me causó una particular extrañeza ese señor que es Jacques René Chirac. Un demagogo como pocos, una suerte de farsante. Pero aún así le plantó cara a Bush y se lanzó un encendido discurso contra la guerra de Irak.
Un tipo que tras 11 años en el Palacio del Elíseo, pretendia volver a candidatear en las presidenciales de 2007.
Y no se le ocurrió mejor campaña que capitanear él mismo, el referendum de la Constitución Europea... con el resultado que todos conocemos. Un político ya en picada, en retirada y debacle. Pero, eso sí, pronuncia muy bonito el francés.

Quizá por ello me causa cierta ternura su oligofrénica acción narrada en la nota de El País.



El General De Gaulle: ese sí que pronunciaba bonito (a pesar de ser yo de izquierda, siempre he admirado su amor por los ideales republicanos)

(llamado a la resistencia francesa frente a la ocupación alemana: 18 de junio de 1940)

Ayer conversaba con Robotrix, a propósito del mundo bergmaniano, y le conté que había terminado de ver una vez más, Hollywood ending
... con su genial final, cuando el director que ha dirigido ciego una película (con efectos desastrosos en la confección de la misma), fracasa estrepitosamente en Hollywood pero se le considera un genio en París: "¡gracias a dios que existen los franceses!", proclama. El avant-garde que le dicen. No dejando de ser graciosa la ironía hacia el esnobismo parisino, creo que hay cuentos típicamente franceses y típicamente norteamericanos.
Y, sí, siempre me causa cierta ternura que los franceses crean que aún pueden desplazar, como lengua universal, al inglés...

Hay epopeyas norteamericanas, como este vídeo que me mostró mi hermano Sir Faxx, con un Elvis decadente y gordo, cantando My Way y demostrando por qué es el Rey.



Y hay las epopeyas francesas: con una Piaf demacrada cantando que no se arrepiente de nada. El eterno gorrión de París, a quien su abuela ponía vino en el biberón para dormirla... Indiscutiblemente, la Reina:



Non! Rien de rien ... (¡no!, nada de nada...)
Non ! Je ne regrette rien (¡no!, no me arrepiento de nada)
Ni le bien qu'on m'a fait (ni del bien que me han hecho)
Ni le mal tout ça m'est bien égal ! (ni del mal, ¡todo ello me da igual!)

Non ! Rien de rien ... (¡no!, nada de nada)
Non ! Je ne regrette rien... (¡no!, no me arrepiento de nada)
C'est payé, balayé, oublié (está pagado, barrido, olvidado)
Je me fous du passé! (¡me importa un bledo el pasado!)

Avec mes souvenirs (con mis recuerdos)
J'ai allumé le feu (he encendido el fuego)
Mes chagrins, mes plaisirs (mis penas, mis placeres)
Je n'ai plus besoin d'eux ! (¡no tengo ya más necesidad de ellos!)

Balayés les amours (barridos los amores)
Et tous leurs trémolos (y todos sus trémolos)
Balayés pour toujours (barridos para siempre)
Je repars à zéro ... (recomienzo de cero...)

Non ! Rien de rien ... (¡no!, nada de nada)
Non ! Je ne regrette rien ... (¡no!, no me arrepiento de nada...)
Ni le bien, qu'on m'a fait (ni del bien que me han hecho)
Ni le mal, tout ça m'est bien égal ! (ni del mal, ¡todo ello me da igual!)

Non ! Rien de rien ... (¡no!, nada de nada)
Non ! Je ne regrette rien ... (¡no!, no me arepiento de nada...)
Car ma vie, car mes joies (ya que mi vida, ya que mis alegrías)
Aujourd'hui, ça commence avec toi ! (hoy, ¡comienzan contigo!)


Nota bene: "balayer" en francés significa "barrer la suciedad", en la traducción puede confundirse con "barrer" como "eliminar violentamente", pero eso, en francés, es "écraser".

¿Qué banda sonora nos espera, cuando pensemos en nuetra vida?
¿Qué sonidos y estrofas pondremos en nuestra película?

sábado, marzo 25, 2006

Ara no es fa, pro jo encara ho faria




Hoy, ya muy de mañana cerré el bar, tarareando la gran noche que pasamos. El día comenzó, como debe ser, al mediodía, sintiéndome revitalizado, como sólo ocurre cuando uno ha librado una decidida batalla contra la seriedad con tan conspicuos camaradas.
Así, he estado silbando, todo la tarde esta canción, sintiéndome un Nature Boy, yo que estudié psicología para poder dormir con osito de felpa sin darle explicaciones a nadie.
En realidad, estudié psicología (como lingüística) como segunda opción, como se hacen todas la carreras a las que uno les echa pasión, tal como afirma Slavoj Žižek (pronúnciese yiyek) en el Babelia de hoy (véanlo, está realmente bueno). El buen Žižek, a quien nadie le pone sus acentos como se debe (si no lo sabré yo con la ñ y los franceses) y a quien leo con fruición desde mi último año de licenciatura... pensando que yo quería ser músico (pianista, creo que lo he contado), y también un pirata cojo, con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo, como dice el Sabina.

Ayer, leyendo el post de Amelche recordé mis afanes bucaneros y, ya puestos en canciones, quiero dejar ésta, cantada por el inefable Loquillo, como muestra de aprecio a todos los buenos amigos de lengua catalana y valenciana que tan gratos momentos me traen.
¡Al abordaje!






ARA NO ES FA, PRO JO ENCARA HO FARIA: (AHORA NO SE HACE, PERO YO AÚN LO HARÍA:)

UNA GALERA ARMANDA DE NITS (ARMARÍA UNA GALERA DE NOCHES)

O UN GALIÓ (O UN GALEÓN)

AMB LES VELES MÉS FINES (CON LAS VELAS MÁS FINAS)

I AMB CENT PIRATES COM LA MEVA SORT. (Y CIEN PIRATAS DE MI MISMA SUERTE.)

NO PREGUNTEU QUINES MARS FENDIRÍEM (NO ME PREGUNTÉIS QUÉ MARES HENDIRÍAMOS)

- FOREN AQUELLES ON CALGUÉS VALOR. (- SERÍAN AQUELLOS QUE EXIGIERAN VALOR.)



ARA NO ES FA, PRO JO ENCARA HO FARIA: (AHORA NO SE HACE, PERO YO AÚN LO HARÍA:)

ELLS FOREN LLADRES DE L´ARGENT I L´OR (ELLOS SERÍAN LADRONES DE PLATA Y DE ORO)

I FOREN LLADRES SI PERLES HI HAVIEN (Y LADRONES SERÍAN SI PERLAS HUBIERA)

- JO ROBARIA NOMÉS PER AMOR, (- YO ROBARÍA TAN SÓLO POR AMOR,)

FOS AMB ENGANY (CON ENGAÑO,)

SI DE GRAT NO VENIEN, (SI DE GRADO NO VINIERAN,)

JO ROBARIA LES NOIES DELS PORTS. (LAS MOZAS DE LOS PUERTOS ROBARÍA YO.)



I ENCAR SÓC CERT DE TROBAR UNA ILLA (Y ADEMÁS NO DUDO ENCONTRAR UNA ISLA)

ON LES PENYORES POGUÉS AMAGAR (DONDE MIS PRENDAS PUDIESE OCULTAR,)

I FER PAGAR LES MÉS BELLES ESTRENES (Y EXIGIR LOS MÁS BELLOS RESCATES)

DE LES DONZELLES SOTA EL MEU CAPÇAL. (POR LAS DONCELLAS, BAJO MI DOSEL.)

AL PLER DEL VENT, DESPLEGADES LES VELES, (A MERCED DEL VIENTO, DESPLEGADAS LAS VELAS)

VOLDRIA ÉSSER EL MÉS BRAU CAPITÀ. (QUISIERA SER EL MÁS BRAVO CAPITÁN.)



ARA NO ES FA, PRO JO ENCARA HO FARIA: (AHORA NO SE HACE, PERO YO AÚN NO HARÍA:)

- SI D´UN AMOR SOFRÍS EL DESENGANY - (- SI DE UN AMOR SUFRIESE EL DESENGAÑO - :)

LLIGAR L´ATZAR DE LA MAR A MA VIDA (UNIR LA AVENTURA DEL MAR A MI VIDA)

I ANAR TAN LLUNY QUE NO POGUÉS TORNAR. (E IR TAN LEJOS QUE ME FUERA IMPOSIBLE TORNAR.)

OH, SI EL VAIXELL DUIA EL NOM DE L´AMIGA (¡OH, SI LA NAVE LLEVASE EL NOMBRE DE LA AMIGA!)

- DE TANT D´ENYOR LLANGUIRIA LA MAR. (- DE TANTA AÑORANZA LANGUIDECERÍA EL MAR.)


Poema de Joan Salvat-Papasseit (Barcelona, 1824-1962),

de su libro Poesía completa, Barcelona, 1978.

(Versión al castellano: José Batlló)

Música y adaptación de Gabriel Sopeña.

viernes, marzo 24, 2006

Bar McRaVeN: El puerto de Amsterdam y sus influencias











Bar McRaVeN abre, otra vez, sus puertas, pese a los bienintencionados intentos municipales. Lugar de impíos libadores, de irredentos cultores del ocio, de demagogos de dadá, de furiosos perseguidores de verdes ideas incoloras: sea la barra vuestra, hasta al amanecer.
He pedido a Sir Faxx von Raven, pintor, poeta y loco, que nos confeccione un logo para el bar, promete hacerlo para
la semana que viene: ¡un absinthe para él!

E influenciados, como estamos, por el sino del despropósito, cantemos, que todos tenemos una Influencia... porque la vanguardia es así:



Pues eso: la entrada es gratis, la salida vemos.









Otro de los estandartes del nacimiento de este Bar ha sido el aura del Puerto de Amsterdam, aquella tierra litoral que creara Brel para nosotros: donde los faros no alcanzan el cortejo de las ilusiones rotas, de la vida torpe, de la esperanza mil veces encendida... la alegría del exiliado, la botella perdida dentro de un barco de cartón. Se impone una versión, que cantara Ute Lemper con David Bowie:
(...)
In the port of Amsterdam
You can see sailors dance
Paunches bursting their pants
Grinding women to porch
They've forgotten the tune
That their whiskey voice croaked
Splitting the night
With the roar of their jokes
And they turn and they dance
And they laugh and they lust
Till the rancid sound of the accordion bursts
And then out of the night
With their pride in their pants
And the sluts that they tow
Underneath the street lamps

(...)










"En el barro de las calles gime un crimen maravilloso", sentenciaba Rimbaud en su visión de las Ciudades. Nietzsche espera por Lou Andreas. Calles en cruz, calles de sombra, calles que con su viejo farol señalan una porteña esquina, un esquinazo que quiebre el tedio, un Tango Bar, como el de la película de Gardel, como el de los recodos de la vida, con un bandoneón tomando un balcón por asalto y encendiendo la vitrola mientras el perrito de la RCA Victor acomoda su pipa, anuda su bufanda y arquea una ceja. Fuera, el sombrero corta las alas del viento, pensando en todas las cosas que, tranco a tranco de vida, no fueron, Por una cabeza (a ver si Clara se anima a bailar)










Una vez concluidas, con esmero y determinación, cada una de estas botellas y todas, tendremos el timbre voz adecuado para entonar los cantos exactos para esta ocasión. Desempolve la levita y arréglese la corbata, levanten a los compañeros del piso y formemos una ronda. Y si a la malta se agrega el placentero plomo de los pitillos para quienes fumen, estaremos sobre la pista correcta.
Y estaremos preparados para olvidar las luces. Y considerar que mañana a mediodía debe amanecer... o comenzar la noche, otra vez.

miércoles, marzo 22, 2006

Iván Rabinovich & Charles Bukowski: Casi diez años después


A punto de cumplir 62 años de haber sido concebido, con capacidad para soportar la intolerancia, la necedad, el racismo y todo género de estupideces; sin ánimo de agotar lo que hay que soportar y teniendo en cuenta que uno tiene que soportarse a uno mismo y con frecuencia sufrir la persistente presencia de la muerte, digo, si usted no aprende a amar su muerte, difícilmente podrá vivir plenamente.

Iván Rabinovich

¡Iván, son diez años casi! Y a mí quién me convence de que te has muerto para siempre? ¿De que en aquél noviembre habías partido?

Hacía un semestre que había ingresado a la universidad. Estaba en la etapa de Estudios Generales Letras. Tenía 18 años y faltaban 7 meses para que me dejase la barba pero ya usaba patillas.
Ya casi diez años.
Por aquel entonces me debatía entre seguir Historia o Lingüística.
Fumaba tres cajetillas diarias (lo dejé hace un par de años).
Pesaba quince quilos menos y lo que ahorraba en comidas lo destinaba a los pitillos... y a libros viejos. Amén del mal vino los fines de semana.

Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos
...



¿Quién diría que poco menos de diez años después iba a estar al otro lado del Atlántico, recordándote, viejo loco, viejo genio?
Descubría los libros de Bukowski cuando aún no te sabía muerto.
Y me recuerdo buscándote en el café de Anita, en Barranco, porque no pude creer las palabras de aquella muchacha que me abrió la puerta de tu casa cuando pregunté por ti.
Viejo amigo.

Dinosauria, we
(Charles Bukowski)

born like this
into this
as the chalk faces smile
as Mrs. Death laughs
as the elevators break
as political landscapes dissolve
as the supermarket bag boy holds a college degree
as the oily fish spit out their oily prey
as the sun is masked

we are
born like this
into this
into these carefully mad wars
into the sight of broken factory windows of emptiness
into bars where people no longer speak to each other
into fist fights that end as shootings and knifings

born into this
into hospitals which are so expensive that it's cheaper to die
into lawyers who charge so much it's cheaper to plead guilty
into a country where the jails are full and the madhouses closed
into a place where the masses elevate fools into rich heroes

born into this
walking and living through this
dying because of this
muted because of this
castrated
debauched
disinherited
because of this
fooled by this
used by this
pissed on by this
made crazy and sick by this
made violent
made inhuman
by this

the heart is blackened
the fingers reach for the throat
the gun
the knife
the bomb
the fingers reach toward an unresponsive god

the fingers reach for the bottle
the pill
the powder

we are born into this sorrowful deadliness
we are born into a government 60 years in debt
that soon will be unable to even pay the interest on that debt
and the banks will burn
money will be useless
there will be open and unpunished murder in the streets
it will be guns and roving mobs
land will be useless
food will become a diminishing return
nuclear power will be taken over by the many
explosions will continually shake the earth
radiated robot men will stalk each other
the rich and the chosen will watch from space platforms
Dante's Inferno will be made to look like a children's playground

the sun will not be seen and it will always be night
trees will die
all vegetation will die
radiated men will eat the flesh of radiated men
the sea will be poisoned
the lakes and rivers will vanish
rain will be the new gold

the rotting bodies of men and animals will stink in the dark wind

the last few survivors will be overtaken by new and hideous diseases

and the space platforms will be destroyed by attrition
the petering out of supplies
the natural effect of general decay

and there will be the most beautiful silence never heard

born out of that.

the sun still hidden there

awaiting the next chapter.

-Charles Bukowski, from The Last Night of the Earth Poems, 1992



No fui, hace un par de meses cuando anduve en Lima, a buscarte a aquella banca en Barranco, ni vi tu silueta flaca con boina y bastón del otro lado del "puente de los suspiros".
Busqué un columpio y algo que te hiciese gracia. Y lo encontré en una tanqueta militar frente a Palacio de Gobierno.
Sonreí como en aquellos tiempos nuestros.
Y atravesé el Atlántico, otra vez.



Post Scriptum: Las imágenes de Bukowski corresponden al documental Bukowski: Born into this. Yo vi la versión francesa y hasta donde sé está la original americana. Ésta la bajé de Internet y parece estar en sueco, eso nos lo confirmará Anavi.
Me voy a preparar la barra del bar para el viernes...

martes, marzo 21, 2006

La última visita del caballero enfermo

Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabiduría.
(G.P.)


Luego de haber recordado la corporeidad del Príncipe Hamlet en los escritos de Virginia, pensé en un cuento lejano, para mi memoria, y tan presente como los recuerdos que se presentan a nuestra mente con clavel verde en la solapa.
La última visita del caballero enfermo.. El cuento pertenece a Giovanni Papini y Papini pertenece a mis primeros claros literarios. Un viejo libro acude a mí, Palabras y sangre, en encuadernación de cartón rojo, severamente dañado por una inundación que hubo en la biblioteca paterna. En la tapa, tras los restos de pulpa que se retorcían como virutas estaban los contornos de su rostro. Y no podía ser otro que el diablo, como lo atestiguara alguno de sus libros. Años luego, descubrí que también tras su pluma etsaba Don Quijote del engaño.



Luego vendrían otros libros, leídos en la Biblioteca de Municipal, como Gog, aquel multimillonario que gracias a su fortuna logra entrevistar a los personajes prominentes de su tiempo (hay una entrevista a Einstein, otra a Freud, otra a Gandhi, etc.) y que reaparecería más tarde en una suerte de segunda parte: El libro negro.


Grande es la potencia del genio aunque esté contenido en la carne de un heridor, soldado, esclavo, contable, aventurero y preso; en un Miguel poeta andante y cortesano necesitado. Así pudo engañarnos la sombra consistente de Don Quijote. Hemos creído que su vida era un engaño y que él fue el traicionado por los hombres comedores de carne, por los tiempos debilitados y por los libros imposibles. Su vida fue verdaderamente engañosa, pero el engañador, el ficticio, fue él, y los traicionados, hasta ahora, hemos sido nosotros. Miguel hace de todo para ponernos delante – marioneta larguirucha armada de hierro viejo y de obsesión – un Don Quijote enloquecido por las malas lecturas, un Don Quijote engrandecido por su sabiduría discursiva y más aún por su demencia imitadora; un Don Quijote al que los nacidos después han podido adorar, mística víctima de un cristianismo puro, armado y burlado, lleno de odio por la vida universal y eterna de los paganos bautizados, para los que la regla es verdad; la pereza, sabiduría; la comodidad, bondad; el pan y la pitanza, única esencia reconocible de los días. Todo heterodoxo de la ley vulgar se ha tenido por caballero y ha sentido sobre sus propias espaldas los palos que dieron con él en tierra. En aquella serena sabiduría antigua, en aquel vano amor por el bien, vieron casi un reflejo de Sócrates, que tuvo que morir por voluntad de los hombres, porque era mejor que todos los hombres.
(Tomado de Don Quijote del Engaño)


Acuné cada libro que encontré de Papini en las Ferias de libros viejos y de lance. Autor olvidado -recién vuelve a conocer cierto redescubrimiento-, sólo podía esperar encontrarlo entre las rumas amarillentas de aquellas gitanescas caravanas.
Por ello, una de mis más queridas adquisiciones fueron sus obras completas, en Editorial Aguilar (6 tomos), aunque me quedase con el dinero exacto para el pasaje a la universidad, aunque estuviese, como dice el tango, un mes sin fumar, viviendo de fiado... pocas veces fui tan feliz como aquella vez.
Hoy, esas obras quedaron en Lima, como tantas cosas que zumban en el recuerdo: los moscardones que se estrellan contra mi ventana.



Sí, la última visita del caballero enfermo fue anoche. Vino con Segismundo, y me contaron que Sigmund no pudo venir debido a su recargada agenda.
Salimos a caminar por la sierra y el caballero me dijo, como otras veces, desde mi infancia, pero, esta vez, con una soltura nostálgica que no creía recordarle: -Consuéleme un poco, sugiérame alguna estratagema, alguna intriga, algún fraude que me suprima. ¿No tiene piedad de este aburrido espectro?. Sólo atiné a pasarle la bota de vino, mientras Segismundo alababa los "montes y espesuras".
Nos despedimos cerca del Monasterio de San Lorenzo. El caballero enfermo me dijo que aquella noche esperaba dormir él, como cada noche, desde siempre.

Y yo sólo podía pensar en los versos de Eliot (La Canción de amor de J. Alfred Prufrock)

¡No! No soy el príncipe Hamlet ni es mi intención serlo,
soy un señor cortesano, uno que servirá
para llenar una pausa, iniciar una escena o dos,
aconsejar al príncipe; sin duda, un instrumento dócil,
obediente, contento de servir,
político, precavido, meticuloso,
lleno de altos conceptos, pero un poquito obtuso;
a veces, en verdad, casi rídiculo:
casi, a veces, el Bufón.


Y emprendí el regreso a casa.

domingo, marzo 19, 2006

Allons enfants de la patrie: le jour de gloire est arrivé


El Quartier Latin en llamas otra vez. Las protestas se dirigen contra el CPE que, en resumidas cuentas, otorga un derecho especial al empleador para despedir a cualquier trabajador menor de 26 años. Los estudiantes salieron a las calles y la Sorbona fue tomada la semana pasada. El sábado marcharon un millón quinentos mil por toda Francia. Los sindicatos se han unido a la protesta y, cosa importante, las marchas reúnen tanto a los estudiantes universitarios (el grueso de manifestantes) como los de los institutos. Ya que la pregunta es: ¿qué futuro es posible al concluir la escuela o la universidad si no se garantiza una estabilidad laboral?




El tomar La Sorbona entra en conexión directa con el espíritu de mayo del 68. En realidad, ya nadie lleva todos sus cursos en La Sorbona sino en una serie de anexos universitarios (París I,II,III,IV, etc. yo estudiaba en la III) y sigues alguna que otra clase allí para que sientas el transcurrir de los siglos de sabiduría sobre tu piel.
Claro que cuando yo estuve todo era calmo y lo único que tomaba por asalto eran los cafés adyacentes.
(En la foto, un extraño sujeto esmirriado-en-el-centro-en-posición-de-mostrar-miren-papás
-yo-estudio-aquí.)
Ahora bien, el tomar la universidad, el centro del "saber" constante no deja de ser significativo. Y no deja de ser enaltecedor que la juventud lo reivindique como lugar desde donde puede cambiarse la estructura del poder.



Menciono esto último pensando en el macro-botellón
convocado en toda España. Me ha dado mucha pena que mientras los jóvenes franceses están en las calles luchando contra un gobierno que pretende cercenar su futuro, aquí se llame a tomar las calles por el "derecho soberano de beber en ellas". Y me ha dado más lástima que esto que pasa en las ciudades de España sea catalogado dentro de las noticias "insólitas"
¿Es que acaso no hay razones para protestar por los contratos basura o el precio de la vivienda? Es un escándalo que los bancos ofrezcan hipotecas a... 50 años.

Una de las cosas que recuerdo con cariño de París eran sus librerías (y las variopintas de lance) con libros a precios muy asequibles para todos. El Estado subsidia al libro y marca un precio único de venta. De esta forma se puede vender un libro a menos de ese precio pero nunca a más, por ley. Uno ve a la gente leer mucho, en los parques, en el metro... y no sólo Da Vinci Code.


Lo que hoy ocurre en las calles de París es un déjà-vu del 68... pero, ¿por qué no de 1789, también? Creo que desde allí les viene a los franceses el gusto por las calles y lo libertario, redimido siempre... Pero si lo cantan en su himno, desde chicos,como lo recuerda La Marseillaise (aquí, en versión de Edith Piaf)



Y, como bien me recuerda Clara, la Argentina saldrá a las calles para mostrar su repudio a una fecha: hace 30 años se dio la más cruel dictadura militar de su historia, otro tanto pueden decir Chile y el Perú (en 13 años murieron 70 mil personas, contando a los desaparecidos)... quizá eso debe recordarse aquí en España (¿alguien ha hecho alguna Comisión de la Verdad luego de la transición?), recordar quién fue el gran Paquito y el espíritu que los animase a combatirlo. La memoria histórica que le dicen.