jueves, mayo 31, 2007

La izquierda del Fascismo, vuelta a visitar...


Para estos momentos ya no es noticia. Pero sigue siendo un aberrante testimonio de actualidad. El dictador de Venezuela, Hugo Chávez, se ha terminado de sacar la careta (porque hasta ahora han habido estólidos que querían verlo como socialista, demócrata y/o izquierdista nuevaolero) y ha mostrado la faz que no lo separa de cualquier tiranuelo que han conocido nuestras repúblicas.
El cierre de Radio Caracas de Televisión (RCTV) lo pone del lado de cualquier enemigo de la crítica, de la libertad y de un verdadero socialismo.
Mientras tanto, por estos lares, sólo he visto tibios apoyos o denuncias aisladas en algunos medios de prensa. ¿Por qué la agrupación que agremia a todos los peridodistas del Perú no ha dirigido una carta de protesta a la Embajada de Venezuela? -¿y si lo han hecho, alguien se ha enterado?- ¿Por qué todas las televisoras peruanas no se han solidarizado unánimemente? ¿Cuántas marchas de periodistas ha habido, en protesta, en Lima?
El dardo que ha lanzado Chávez debe dolerle a cada persona que ame la libertad pero, en especial, a aquéllos que tienen la misión de informar con y en libertad.

Y, recordando esto, pongo un post que escribisese hace más de un año... de él resalto la carta de Bolívar, las frases del Manifiesto y las palabras de Allende.
Y quien no sienta naúseas de Chávez luego de leer estas tres cosas, o tiene lesionado algún hemisferio o es rumiante y posee más de un estómago...

La izquierda del fascismo (Jueves 5 de enero de 2006)


Siempre me ha resultado conmovedora esta imagen: el puño ya no ase un fusil sino una rosa... la revolución a través de las margaritas... al menos, ¿estará el tallo de aquella rosa lleno de espinas en el puño que lo cierra? Y si es así, ¿cuál es el motivo de este cilicio?

Una de las cosas que resuena en los antiguos acordes de izquierda, y que merecería la pena ser recordado, es el internacionalismo al que hacía alusión la guardia vieja. El proletariado del mundo habría de unirse superando las fronteras. En fin.

Por eso, cuando veo a 3 politicastros como Chávez, Morales y el quizá futuro presidente del Perú, Humala, considerándose de "izquierda" pero enarbolando nacionalismos transnochados, racismos encubiertos, populismos idiotizantes... respiro y me digo que esa no es la izquierda, que esa no es la que rezuma del Manifiesto:

A los comunistas se nos reprocha también que queramos abolir la patria, la nacionalidad.

Los trabajadores no tienen patria. Mal se les puede quitar lo que no tienen. No obstante, siendo la mira inmediata del proletariado la conquista del Poder político, su exaltación a clase nacional, a nación, es evidente que también en él reside un sentido nacional, aunque ese sentido no coincida ni mucho menos con el de la burguesía.

Ya el propio desarrollo de la burguesía, el librecambio, el mercado mundial, la uniformidad reinante en la producción industrial, con las condiciones de vida que engendra, se encargan de borrar más y más las diferencias y antagonismos nacionales.

El triunfo del proletariado acabará de hacerlos desaparecer. La acción conjunta de los proletarios, a lo menos en las naciones civilizadas, es una de las condiciones primordiales de su emancipación. En la medida y a la par que vaya desapareciendo la explotación de unos individuos por otros, desaparecerá también la explotación de unas naciones por otras.

Con el antagonismo de las clases en el seno de cada nación, se borrará la hostilidad de las naciones entre sí.
(Marx & Engels: 1848)

Compárese esta reflexión con las de un Chávez que apenas farfulla como una "gran" invectiva contra Bush el decirle: "Mister Danger". O que ideológicamente tiene la gran idea de cambiar una parte del escudo nacional venezolano, y aquí viene su profundidad: desplazar un caballito que mira a la derecha para hacerlo que mire a la izquierda. Gran aporte, sin duda, a la historia de los hechos e ideas.
Y Morales, que aún cree que España debe pagar algo a Bolivia por la conquista. Como si la historia de los pueblos no se hubiera hecho también de grandes contactos a veces cruentos. Que el señor Morales diga cuál será la medida para que un pueblo conquistado o agraviado extienda la factura al otrora agresor. De esta manera acaso podamos enterarnos de la gran cantidad que España pueda pedirle a los pueblos moros del norte de África por los 800 años de invasión y, que a lo mejor, sirvan para pagrale a Bolivia. Claro, que otro tanto reclamará seguro por la invasión a la península que hizo Roma... maniqueísmo puro.
Y Humala, sabio entre los sabios ya que junto con su hermano proclamaron (aunque ahora se le olvide) que la lucha de clases está desfasada y que es la lucha de "razas" la que cuenta (sobre todo la "cobriza", cómo él mismo señalase).

Y, sobre todo, que dentro de un collage abusivo metan a Bolívar... sería bueno que leyesen esta carta que el Bolívar que partía al exilio, enviado por caudillos y politicastros de la ralea la terna que acabo de señalar:

(hacer click en la imagen para agrandarla)



Por último, compárese cualquier declaración de los indigentes mentales del izquierdismo-nacionalista con las de un verdadero socialista como Salvador Allende:

Madrugada del 5 de septiembre de 1970
"Sin precedentes en el mundo, Chile acaba de dar una prueba extraordinaria de desarrollo político, haciendo posible que un movimiento anticapitalista asuma el poder por el libre ejercicio de los derechos ciudadanos. Lo asume para orientar al país hacia una nueva sociedad, más humana, en que las metas últimas son la racionalización de la actividad económica, la progresiva socialización de los medios productivos y la superación de la división de clases.

Chile reúne las condiciones fundamentales que, utilizadas con prudencia y flexibilidad, permitirán edificar la sociedad nueva, basada en la nueva economía. La Unidad Popular hace suyo este lema no como una consigna ["el camino al socialismo en democracia, pluralismo y libertad"], sino como su vía natural. Chile, en su singularidad, cuenta con las instituciones sociales y políticas necesarias para materializar la transición del atraso y de la dependencia, al desarrollo y a la autonomía, por la vía socialista".

"Digan que aquí la Historia experimenta un nuevo giro. Que aquí un pueblo entero alcanzó a tomar en sus manos la dirección de su destino para caminar por la vía democrática hacia el Socialismo. (...) Este Chile en primavera y en fiesta, siente, como una de sus aspiraciones más hondas, el deseo de que cada hombre del mundo sienta en nosotros a su hermano".

lunes, mayo 28, 2007

Hans Küng: un modelo de teólogo y de pensador.

El teólogo no debe permitir que nadie le frene en su trabajo. Ni siquiera la dirección de su Iglesia, a la que se siente lealmente ligado. El teólogo debe -tal es su gozoso deber y obligación- buscar mediante el estudio serio y sin jactancia respuestas sinceras de las que pueda responder ante la Iglesia y la sociedad... Así se interesará cada vez más por la causa de la teología, sin reivindicar jamás para sí mismo la infalibilidad. Hans Küng ¿Existe Dios?

Una entrada reciente en el blog de Ocram acerca de ciertos casos de pedofilia en la Iglesia Católica me lleva a pensar, no sólo en el paquidermismo y anquilosamiento de dicha institución, sino, también en los que han escrito brillantes tesis para que estas rémoras cambien. Me refiero a Hans Küng.
Quizá si la Iglesia comprendiese las palabras de el último (junto con Ratzinger, irónicamente) teólogo del Concilio Vaticano II que se mantiene activo, tal vez la Iglesia (jerárquica) merecería menores denostaciones, vergüenzas y alejaminetos.

La Iglesia puede y debe ser a todos los niveles una comunidad de hombres libres. Si quiere servir a la causa de Jesús, nunca puede ser una institución de poder o una Santa Inquisición. Sus miembros han de estar liberados para la libertad: liberados de la esclavitud a la letra de la Ley, del peso de la culpa, del miedo a la muerte, liberados para la vida, el servicio y el amor. Hombres que no tienen que estar sometidos más que a Dios, y no a poderes anónimos ni a otros hombres.

Donde no hay libertad, no está el Espíritu del Señor... Nadie en la Iglesia tiene derecho a manipular, reprimir o suprimir, abierta o solapadamente, la libertad fundamental de los hijos de Dios y establecer la soberanía del hombre sobre el hombre, en lugar de la soberanía de Dios. En la Iglesia debe manifestarse esa libertad en la libertad de palabra (franqueza) y en la libertad de acción y renuncia (libertad de movimientos y liberalidad en el sentido más amplio de la palabra)... la misma iglesia debe ser a la par ámbito de libertad y abogado de la libertad en el mundo. Hans Küng Ser Cristiano. Trotta, 1996.

'Puede bajar, señor Profesor; se ha suspendido el  auto de fe'



En 1979 fue prohibido de enseñar como "católico" por el Vaticano. Desde allí, su enseñanza ha sido secular.

Los invito a leer esta carta de balance sobre el pontificado de Juan Pablo II:


Un pontificado con contradicciones fatales

HANS KÜNG - Teólogo Católico


El 17 de octubre de 1979 publiqué un balance del primer año en el cargo del papa Juan Pablo II. Fue este artículo, que apareció en varias publicaciones del mundo, lo que dos meses después dio lugar a que se me retirara la autorización eclesiástica para enseñar como teólogo católico.

Veinticinco años de pontificado han confirmado mi crítica. Para mí, este Papa no es el más grande, pero sí el más contradictorio del siglo XX. Un Papa con muchas y muy grandes dotes y con muchas decisiones equivocadas. Reduciéndolo a un único denominador: su política exterior exige a todo el mundo conversión, reforma, diálogo. En crasa contradicción con ella está su política interior, que apunta a la restauración del status quo ante Concilium y a la negación del diálogo intraeclesiástico. Este carácter contradictorio se manifiesta en diez complejos ámbitos de problemas:

1. El mismo hombre que defiende de puertas afuera los derechos humanos los niega de puertas adentro a obispos, teólogos y mujeres, sobre todo: el Vaticano no puede suscribir la Declaración de Derechos Humanos del Consejo de Europa; sería necesario cambiar antes demasiados preceptos del derecho canónico medieval-absolutista. La separación de poderes es desconocida en la Iglesia católica. En caso de disputa, la misma autoridad actúa como legisladora, fiscal y juez. Consecuencias: un episcopado servil y una situación jurídica insostenible. Quien litigue con una instancia eclesiástica superior no tiene prácticamente ninguna oportunidad de que se le haga justicia.

2. Un gran admirador de María que predica excelsos ideales femeninos, pero que rebaja a las mujeres y les niega la ordenación sacerdotal: siendo atractivo para muchas mujeres católicas tradicionales, este Papa repele a las mujeres modernas, a las que quiere excluir "infaliblemente" de las órdenes mayores para toda la eternidad y a las que en el caso de la anticoncepción incluye en la "cultura de la muerte". Consecuencias: escisión entre el conformismo exterior y la autonomía interna de la conciencia, que en casos como en el del conflicto de los consejeros de mujeres embarazadas también aleja a las mujeres de los obispos afines a Roma, lo que provoca el creciente éxodo de quienes aún seguían fieles a la Iglesia.

3. Un predicador en contra de la pobreza masiva y la miseria del mundo que, sin embargo, con su posición sobre la regulación de la natalidad y la explosión demográfica, es corresponsable de esa miseria: el Papa, que tanto en sus numerosos viajes como en la conferencia sobre población de la ONU en El Cairo tomó postura en contra de la píldora y del preservativo, podría tener mayor responsabilidad que cualquier estadista en el crecimiento demográfico descontrolado de numerosos países y la extensión del sida en África. Consecuencias: incluso en países tradicionalmente católicos como Irlanda, España y Polonia, existe un creciente rechazo a la moral sexual y al rigorismo católico romano en el tema del aborto.

4. Un propagandista de la imagen del sacerdocio masculino y célibe que es corresponsable de la catastrófica escasez de curas, el colapso del sacerdocio en muchos países y el escándalo de la pedofilia en el clero, que ya es imposible encubrir: el que a los sacerdotes les siga estando prohibido el matrimonio no es más que un ejemplo de cómo este Papa también posterga la doctrina de la Biblia y la gran tradición católica del primer milenio (que desconocen las leyes del celibato eclesiástico) en favor del derecho canónico del siglo XI. Consecuencias: los sacerdotes son cada vez más escasos, su reemplazo inexistente, pronto casi la mitad de las parroquias carecerán de párrocos ordenados y celebrantes regulares de la eucaristía, hechos que no pueden ocultar la creciente importación de sacerdotes de Polonia, India y África ni la inevitable fusión de parroquias en "unidades eclesiales".

5. El impulsor de un número inflacionista de beatificaciones lucrativas que al mismo tiempo, con poder dictatorial, insta a su Inquisición a actuar contra teólogos, sacerdotes, religiosos y obispos desafectos: son perseguidos inquisitorialmente sobre todo aquellos creyentes que destacan por su pensamiento crítico y su enérgica voluntad reformista. Del mismo modo que Pío XII persiguió a los teólogos más importantes de su época (Chenu, Congar, De Lubac, Rahner, Teilhard de Chardin), Juan Pablo II (y su Gran Inquisidor Ratzinger) ha perseguido a Schillebeeckx, Balasuriiya, Boff, Bulányi, Curran, así como al obispo Gaillot (de Evreux) y al arzobispo Huntington (de Seattle). Consecuencias: una Iglesia de vigilantes en la que se extienden los denunciantes, el temor y la falta de libertad. Los obispos se perciben a sí mismos como gobernadores romanos y no como servidores del pueblo cristiano, y los teólogos escriben en conformidad o callan.

6. Un panegirista del ecumenismo que, sin embargo, hipoteca las relaciones con las iglesias ortodoxas y reformistas e impide el reconocimiento de sus sacerdotes y la comunidad eucarística de evangélicos y católicos: el Papa podría, tal como ha sido recomendado repetidas veces por las comisiones ecuménicas de estudio y practican muchos párrocos, reconocer a los eclesiásticos y las celebraciones de la comunión de las iglesias no católicas y permitir la hospitalidad eucarística. También podría atemperar la exagerada ambición medieval de poder frente a las iglesias orientales y reformadas. Pero quiere mantener el sistema de poder romano. Consecuencias: el entendimiento ecuménico quedó bloqueado tras el Concilio Vaticano II. Ya en los siglos XI y XVI el papado demostró ser el mayor obstáculo para la unidad de las iglesias cristianas en libertad y pluralidad.

7. Un participante en el Concilio Vaticano II que desprecia la colegialidad del Papa con los obispos, decidida en ese concilio, y que vuelve a celebrar en cada ocasión que se presenta el absolutismo triunfalista del papado: en sustitución de las palabras programáticas conciliares (aggiornamiento, diálogo, colegialidad, apertura ecuménica), se vuelve ahora, en las palabras y en los hechos, a la "restauración", "doctrina", "obediencia", "rerromanización". Consecuencias: No deben llamar a engaño las masas de las manifestaciones papales: son millones los que bajo este pontificado han "huido de la Iglesia" o se han retirado al exilio interior. La animosidad de gran parte de la opinión pública y de los medios de comunicación frente a la arrogancia jerárquica se ha intensificado de forma amenazadora.

8. Un representante del diálogo con las religiones del mundo, a las que simultáneamente descalifica como formas deficitarias de fe: al Papa le gusta reunir en tornoa sí a dignatarios de otras religiones. Pero no se percibe mucha atención teológica a sus demandas. Antes bien, incluso bajo el signo del diálogo sigue concibiéndose como un "misionario" de viejo corte. Consecuencias: la desconfianza hacia el imperialismo romano está ahora tan difundida como antes. Y esto no sólo entre las iglesias cristianas, sino también en el judaísmo y el islam, por no hablar de India y China.

9. Un poderoso abogado de la moral privada y pública y comprometido paladín de la paz que, al mismo tiempo, por su rigorismo ajeno a la realidad, pierde credibilidad como autoridad moral: las posiciones rigoristas en materias de fe y de moral han socavado la eficacia de los justificados esfuerzos morales del Papa. Consecuencias: aunque para algunos católicos o secularistas tradicionalistas sea un superstar, este Papa ha propiciado la pérdida de autoridad de su pontificado por culpa de su autoritarismo. A pesar de que en sus viajes, escenificados con eficacia mediática, se presenta como un comunicador carismático (aunque al mismo tiempo es incapaz de diálogo y obsesivamente normativo de puertas adentro), carece de la credibilidad de un Juan XXIII

10. El Papa, que en el año 2000 se decidió con dificultad a reconocer públicamente sus culpas, apenas ha extraído las consecuencias prácticas: sólo pidió perdón para las faltas de los "hijos e hijas de la Iglesia", no para las del "Santo Padre" y las de la "propia Iglesia". Consecuencias: la reticente confesión no tuvo consecuencias: nada de enmienda, tan sólo palabras, nada de hechos. En vez de orientarse por la brújula del evangelio, que ante los errores actuales apunta en dirección de la libertad, la compasión y el amor a los hombres, Roma sigue rigiéndose por el derecho medieval, que, en lugar de un mensaje de alegría, ofrece un anacrónico mensaje de amenaza con decretos, catecismos y sanciones.

No puede pasarse por alto el papel del Papa polaco en el colapso del imperio soviético. Pero éste no se derrumbó a causa del Papa, sino de las contradicciones socioeconómicas del propio sistema soviético. La profunda tragedia personal de este Papa es ésta: su modelo de Iglesia polaco-católica (medieval-contrarreformista-antimoderna) no pudo trasladarse al "resto" del mundo católico. Más bien fue la propia Polonia la que resultó arrollada por la evolución moderna.

Para la Iglesia católica, este pontificado, a pesar de sus aspectos positivos, se revela a fin de cuentas como un desastre. Un Papa declinante que no abdica de su poder, aunque podría hacerlo, es para muchos el símbolo de una Iglesia que tras su rutilante fachada está anquilosada y decrépita. Si el próximo Papa quisiera seguir la política de este pontificado, no haría sino potenciar aún más la monstruosa acumulación de problemas y haría casi insuperable la crisis estructural de la Iglesia católica. No, un nuevo papa tiene que decidirse a cambiar el rumbo e infundir a la Iglesia valor para la renovación, siguiendo el espíritu de Juan XXIII y, en consecuencia, los impulsos reformistas del Concilio Vaticano II.


EL PAÍS Opinión - 15-10-2003

Y, para quienes quieran un poco más, he aquí una carta (Esperemos que la Iglesia se renueve) enviada a los cardenales antes de la elección de Ratzinger... lamentablemente, la potente y sonora libertad de pensamiento de este teólogo no llegó a oídos tapados, desde y para siempre, por los birretes purpurinos...

sábado, mayo 19, 2007

La última curda: a dos voces...



Desde hace un tiempo, como podrá apreciarse, no he tenido mayores fuerzas, motivos o ganas para escribir. Sucede que parte de mi tramo vital se vio desautorizado para toda palabra, como puede deducirse de los dos últimos posts. Pero, hela aquí, una tabla salvadora: una invitación para preparar una ponencia para el próximo Congreso de Psicoanálisis... ¿el tema que elegiré? Bueno, será el tango y el psicoanálisis, el análisis de algunas letras, como las de Cátulo Castillo u Homero Manzi... como la que hoy presento, primero en la voz de Goyeneche y, al final, en la de Rivero:

La última curda
(Tango)
Música: Aníbal Troilo
Letra: Cátulo Castillo

Lastima, bandoneón,
mi corazon
tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron
me lleva
hasta el hondo bajo fondo
donde el barro se subleva.
¡Ya sé, no me digás! ¡Tenés razón!
La vida es una herida absurda,
y es todo tan fugaz
que es una curda, ¡nada más!
mi confesión.

Contame tu condena,
decime tu fracaso,
¿no ves la pena
que me ha herido?
Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo del olvido.
¡Ya sé que te lastimo!
¡Ya se que te hago daño
llorando mi sermón de vino!

Pero es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en el licor que aturde,
la curda que al final
termine la función
corriéndole un telón al corazón.
Un poco de recuerdo y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la última curda.
Cerrame el ventanal
que quema el sol
su lento caracol de sueño,
¿no ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris,
tras el alcohol?...

¿El nombre de la futura conferencia? Divancito arrabalero... ¿podría ser? En todo caso queda tiempo hasta octubre y han vuelto las ganas de escribir....