sábado, febrero 16, 2008

Al Superba, eternamente...

Mi primer y siempre mejor Bar de Lima...



Cafetín de Buenos Aires

Tango
1948
Música: Mariano Mores
Letra: Enrique Santos Discepolo

De chiquilín te miraba de afuera
como a esas cosas que nunca se alcanzan...
La ñata contra el vidrio,
en un azul de frío,
que sólo fue después viviendo
igual al mío...
Como una escuela de todas las cosas,
ya de muchacho me diste entre asombros:
el cigarrillo,
la fe en mis sueños
y una esperanza de amor.

Cómo olvidarte en esta queja,
cafetín de Buenos Aires,
si sos lo único en la vida
que se pareció a mi vieja...
En tu mezcla milagrosa
de sabihondos y suicidas,
yo aprendí filosofía... dados... timba...
y la poesía cruel
de no pensar más en mí.

Me diste en oro un puñado de amigos,
que son los mismos que alientan mis horas:
(José, el de la quimera...
Marcial, que aún cree y espera...
y el flaco Abel que se nos fue
pero aún me guía....).
Sobre tus mesas que nunca preguntan
lloré una tarde el primer desengaño,
nací a las penas,
bebí mis años
y me entregué sin luchar.

6 comentarios:

ocraM dijo...

vuelve, reaño! ahora sí nos compramos el superba.

mahaya dijo...

Aissssss.....
Estas canciones hay que escucharlas con la mantita de ganchillo y la caja kleenes pa pegarte una pechá a llorar bien a gusto

cronopio44 dijo...

Conocía la canción (desde no hace mucho, debo reconocer...), y me encanta... Creo que intentaré visitar ese bar en mi cada vez más próxima visita a Lima... Me había retrasado un poco en la visita y...¿le encuentro quizás ligeramente melancólico, camarada? Un abrazo.

Arcano de Manrique dijo...

pronto, mi estimado e ilustre doctor. pronto.

Nila Vigil dijo...

recuerdo la primera vez que fui al superba,estab lleno, lleno, y pedi cerveza y tardaban mucho y pregunte
qué pasa? es que no hay vasos, me contestó un mozo un poquito mayor,,, me reí, ahi me enamoré de ese bar,,,

un beso,mi querido Ernesto,

Nila

Umma1 dijo...

Este sí que es un himno.
Grande Discepolo, grandes los cafés que nos amparan, grande cada parroquiano con sus esperanzas y sus miedos.