jueves, agosto 28, 2008

Ojos vendados

Hoy se cumplen 5 años de la Entrega del Informe de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación. Cualquier cosa que pueda decir ha sido dicha ya mejor por Susana Villarán.

Escribir sobre el espanto, escribir a 5 años de una mirada indolente de la clase política peruana... Sin acercarse mínimamente a todo ese horror dejo esta canción, pensando todos los inocentes que deben sufrir el rostro siniestro que del poder que goza empantanado en la destrucción del semejante.

miércoles, agosto 27, 2008

Odio el blogday... pero iré


Como detesto el 28 de julio
Como detesto algunas navidades
Como detesto el año nuevo
Como detesto el día del psicólogo:

Odio un blogday en el María Angola...

Salvo que me den "una pequeña bomba atómica" como en el poema de Bukowski

Oh, dame una pequeña bomba

no muy grande

sólo un poco

suficiente para matar un caballo en la calle,

pero no hay caballos en la calle

bien, suficiente para derribar las flores de una maceta

pero no veo

flores en ninguna maceta

suficiente entonces

para atemorizar a mi amor

pero no poseo ningún

amor

bien

dame una bomba atómica entonces

para restregar mi bañera

como un sucio y adorable niño

(tengo una bañera)

sólo una pequeña bomba atómica, general,

con nariz de dogo

orejas rosadas

oliendo como a calzoncillos en

julio.

¿crees que estoy loco?

creo que estás loco

también

así que:

dame una antes de que otro

lo haga.




Odio el blogday pero iré: ¿vamos?

lunes, agosto 04, 2008

Ghosts of Berlin




Del nuevo disco de la magnífica Ute Lemper Between Yesterday and Tomorrow, la canción Ghosts of Berlin, un llamado a la memoria colectiva alemana.
Espero la disfruten.

domingo, agosto 03, 2008

Cruzando el Paraíso

Sin embargo, -¡y escúchenlo bien todos!-
siempre los hombres matan lo que aman!
Con miradas de odio matan unos,
con palabras de amor los otros matan,
el cobarde asesina con un beso
y el hombre de valor con una espada!

Unos matan su amor cuando son jóvenes,
otros matan su amor cuando son viejos,
con las manos del oro mátanlo unos,
con manos de lujuria otros lo asfixian,
y los más compasivos con puñales
pues los muertos así, pronto se enfrían.

Algunos aman demasiado corto,
algunos aman demasiado largo;
unos venden amor y otros lo compran,
éstos aman vertiendo muchas lágrimas,
sin un leve suspiro aman aquéllos,
porque cada hombre mata lo que ama
aunque no tenga que morir por ello!

Él no muere una muerte vergonzosa
un torvo día de desgracia oscura,
ni tiene un nudo al rededor del cuello,
ni su pálida faz un paño cubre,
ni los dos pies para agarrar el piso
estira en el instante que más sufre.

(Wilde, Oscar: Balada de la Cárcel de Reading, fragmento)